LAS RUPTURAS DEL LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR SON CADA VEZ MAS FRECUENTES. UN EXPERTO NOS CUENTA QUE LE SUCEDE A UNA RODILLA SIN ESTE LIGAMENTO Y COMO SE PUEDE PREVENIR ESTE TIPO DE LESION.

En la edición anterior hacía referencia a lo común que son las rupturas del ligamento cruzado anterior. En Colombia no tenemos claro con que frecuencia se presenta esta lesión, pero cada día se atienden más casos en la consulta de ortopedia y cirugía de rodilla. Esto es debido al incremento de participación de las mujeres en deportes de contacto, a que los deportistas inician cada vez más jóvenes la competición y a los futbolistas de fin de semana, que no están entrenados y acondicionados físicamente y que quieren emular a Pelé en el campeonato de su empresa; pero principalmente a que no existen programas de prevención de lesiones en las instituciones deportivas. Desafortunadamente en nuestro medio no se les enseña a los deportistas a prevenir y evitar este tipo de lesión.

Teniendo en cuenta que el ligamento cruzado anterior es el principal restrictor anterior de la tibia sobre el fémur, las personas que tienen este ligamento roto presentan inestabilidad y no es necesario realizar actividad física para que su rodilla les duela. Uno de los motivos de consulta más frecuente es: “Doctor bajando escaleras la rodilla se me va”

Hoy en día conocemos cual es el destino de una rodilla sin ligamento cruzado anterior: Inestabilidad en labores cotidianas, aumento de las lesiones meniscales y/o condrales, disminución en la capacidad para ejercitarse y hacer deporte y finalmente la artrosis (pérdida del cartílago articular). Es decir, una rodilla sin ligamento cruzado anterior está condenada al desgaste y al envejecimiento prematuro.

Es por esto que los deportistas que padecen este tipo de lesión deben operarse para reconstruir este ligamento y poder volver a realizar su deporte favorito o simplemente para llevar una vida cómoda y evitar el desgaste prematuro de su

articulación. Sin embargo, si podemos evitar este tipo de lesión ¿porque no lo hacemos?

Simplemente porque no existe una cultura del deporte saludable y porque en algunos casos el personal que dirige al futbolista desconoce el tema. Teniendo en cuenta que el 85 % de los casos de rupturas del Ligamento cruzado anterior ocurren por trauma indirecto (el deportista se lesiona solo), es mucho en lo que hay que trabajar para prevenir esta lesión. Existen factores intrínsecos al deportista que son no modificables y otros extrínsecos que son modificables y podrían prevenir lesiones.

Los no modificables son la alineación de las piernas, estatura, laxitud fisiológica, influencias hormonales y habilidades heredadas. Los modificables son controlados por el deportista y comprenden el acondicionamiento muscular, las habilidades adquiridas, el calzado deportivo, y la superficie donde se practica el deporte.

Se ha demostrado que los deportistas con mejor condición física y muscular se lesionan con menor frecuencia, ya que los músculos del muslo trabajan conjuntamente con los ligamentos y evitan posiciones extremas que llevan a rupturas ligamentarias. Es de suma importancia no someter a cargas exageradas a los músculos como ocurre ocasionalmente en las pretemporadas. Se ha observado que se lesionan más frecuentemente los deportistas fatigados ya que los músculos no tienen la capacidad para “proteger” a la rodilla. Es por esto que son más frecuentes las lesiones ligamentarias en los segundos tiempos en el caso del fútbol. Así mismo es importante la jornada del día a día en el gimnasio; trabaja mejor una articulación con músculos estirados que retraídos.

En cuanto a las habilidades adquiridas se encuentra la coordinación que se adquiere todos los días y que es fundamental para evitar lesiones, así como la propiocepción que se refiere al sentido de posición de la articulación y al equilibrio. Nada más importante como enseñar a un deportista a realizar un patrón seguro de caída después de un salto.

Se ha hablado mucho acerca del calzado deportivo y hoy en día encontramos en el mercado un sin número de alternativas para practicar deporte. Las grandes marcas les fabrican a los deportistas de alto rendimiento el calzado deportivo a su medida y bajo sus especificaciones anatómicas. Sin embargo no es necesario llegar hasta allá. En el caso del fútbol se recomiendan guayos con tacos en material blando y que no sean muy altos. Se prefieren varios tacos a los tradicionales 6 de aluminio. Sin embargo algunos futbolistas asumen el riesgo de quedarse enterrados en la grama y se sienten más cómodos con estos guayos.

El terreno en el cual se practica el deporte también es muy importante. Una superficie que permita al pie deslizarse antes que ocurra una lesión es más bondadosa que el Tartán de la pista de atletismo. Es por eso que se recomienda que en el caso del fútbol la grama esté siempre corta, se mantenga regular y sin huecos.

Los programas de prevención de lesiones deberían ser impuestos por todas las instituciones deportivas y estar enfocados a implementar todas las variables modificables de cada deportista en particular.